Prólogo

     

 

   
 
   
   
   
 
Sobre El tiempo/cosmos previo a Occidente
 
 
   
 
 

Prólogo

Sobre El tiempo/cosmos previo a Occidente

Daniel Nahmad Molinari

Mi querido amigo Pedro Bravo me ha pedido que escriba un texto sobre su trabajo El tiempo/cosmos previo a Occidente y no he podido negarme, aun sabiendo que no son mi especialidad ni la astronomía ni la matemática, materias fundamentales de su estudio. Sin embargo, he seguido sus trabajos de la mano de sus propias explicaciones, lo que me da claridad sobre la búsqueda realizada y los resultados obtenidos.

Debo recordar primero al gran Lévi-Strauss, quien afirmó que “nuestra búsqueda no son las verdades adquiridas, sino las verdaderas preguntas”;[1] es ahí donde está la base de la indagación científica. El tiempo/cosmos previo a Occidente es una obra que sigue esta fórmula: no contiene verdades acabadas, pero sí grandes preguntas. En efecto, lo que hace Pedro Bravo es proponernos las interrogantes que se hace durante sus observaciones del tiempo y el espacio, desde la ciencia prehispánica. Este es su primer gran valor, las grandes preguntas que propician el desenmarañamiento del problema, para llegar, si no a las respuestas, por lo menos a las hipótesis que propicien el avance del conocimiento.

El segundo valor del trabajo es que realiza un proceso de etnociencia, es decir, no aborda el pensamiento y la realidad de una cultura diferente desde el pensamiento científico occidental contemporáneo (aunque utiliza sus recursos metodológicos y tecnológicos), sino que lo hace desde los ojos de los propios portadores de la cultura estudiada: en este caso, los pueblos mesoamericanos. O por lo menos esa es la búsqueda.

Los resultados son sorprendentes, como él mismo lo dice. Las repeticiones cíclicas de la presencia de ciertos planetas (el ejemplo de Mercurio es relevante) y de sus conjunciones van de la mano con el sistema calendárico y su interpretación mitológica. Los datos de estas repeticiones lo llevan a proponer que los astrónomos mesoamericanos desarrollaron exploraciones estelares de fenómenos que serían analizados muy posteriormente por la ciencia occidental, como en el movimiento de precesión estudiado por Einstein.

Así, poco a poco, el autor desentraña el porqué de la numeración, su ritmo y sus ciclos, y, asociados a estos, los grandes mitos cosmogónicos mesoamericanos. Esta es la demostración de un sistema de pensamiento en el que la ciencia y el mito se asocian para explicar y describir el universo.

Contrario a quienes predican que los pueblos mesoamericanos no hacían ciencia, Pedro nos demuestra la importante contribución de los antiguos mexicanos al conocimiento: su manejo de la astronomía, la matemática y (¿por qué no decirlo?) la física; su capacidad para transmitir estos conocimientos por medio de los sistemas calendáricos y las explicaciones mitológicas, sistemas expresados en la rica iconografía de la que aún se conservan elementos arqueológicos.[2] He aquí el otro gran valor del texto.

La llegada de la civilización europea destruyó este conocimiento, para dejar solamente resquicios desarticulados desde los que la investigación contemporánea, a partir de la arqueología, la etnohistoria, la lingüística y la etnología, trata de entender parte del pensamiento antiguo mesoamericano.

El recurso es novedoso: con base en un simulador estelar se ubica en las distintas épocas prehispánicas para observar el cielo que observaron nuestros antepasados. Con estas observaciones desarrolla sus cálculos matemáticos y así establece los ritmos que, observados durante años, permitieron a los antiguos mexicanos desarrollar sus sistemas calendáricos y todo el sistema de pensamiento asociado en su cosmovisión.

El trabajo que Pedro nos presenta es un importante aporte en este intento de conocer y entender el sistema de pensamiento mesoamericano, pues él plantea sus reflexiones y preguntas desde la observación del cielo antiguo y desde los cálculos matemáticos que le sugiere el tiempo en la jícara celeste.

Coyoacán, Ciudad de México

Invierno de 2017



[1] Levi-Strauss, C. (1968). Mitológicas: lo crudo y lo cocido I. México: Fondo de Cultura Económica. Página 17.

[2] Muy reducidos, en lo que a libros se refiere, por la salvaje quema de códices realizada por los conquistadores.

 
   
   

 
  Mercado Mexicayotl
  Xalapa Veracruz
 
Tecnología Mexicayotl